CIMAC MEXICO
-- No existe la difamación, dice juez
México, DF, 3 enero 06 (CIMAC).- La periodista Lydia Cacho fue exonerada
del delito de difamación, por el que la acusó el año pasado Kamel Nacif
Borge, luego de la publicación del libro Los demonios del Edén, en donde se
vincula al empresario con parte de una red de pederastas que opera en el
sureste mexicano, informó hoy el Tribunal Superior de Justicia del Distrito
Federal.
La definitiva abolición del juicio por el presunto delito de difamación,
dictada por juez Cuarto de Paz Penal del Distrito Federal, Lorenzo Medina
Garzón, fue dictaminada desde el 22 de diciembre, bajo el argumento de que
el delito fue derogado del Código Penal del Distrito Federal el año pasado.
Kamel Nacif no impugnó el fallo, es decir no apeló en los cinco días
posteriores a la resolución, razón por la cual la resolución del juez causó
ejecutoria.
Además, el Ministerio Público de Quintana Roo también dejó vencer los tres
días que tenía para interponer el recurso de apelación de dicha resolución.
Y aunque el sobreseimiento de la causa no constituye una absolución, en los
hechos sí tiene alcances de sentencia absolutoria, pues la periodista no
puede volver a ser acusada por el mismo delito, como indica la ley
mexicana. Le restituye, además, el ejercicio de sus derechos políticos.
NACIF CONTRA CACHO
La publicación del libro de la también activista por los derechos humanos
impactó el medio político y empresarial no sólo de Quintana Roo, sino
también del centro del país, pues describe la forma en que opera una red
internacional de pederastia, en la que estarían involucrados tanto Nacif,
como Jean Succar Kuri, quien actualmente se encuentra recluido en el penal
de máxima seguridad del Altiplano, en el estado de México.
En el libro se hace mención de otras figuras públicas, como el actual
director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los
Trabajadores del Estado (ISSSTE), Miguel Ángel Yunez Linares.
Ofendido por las imputaciones que se le hacen en el libro, Nacif decidió
demandar, en Puebla, a Lydia Cacho por los delitos de calumnia y difamación.
Cacho fue por ese motivo detenida en Cancún, su lugar de residencia, y
trasladada a la prisión de Puebla, en donde -luego de permanecer en el
Ministerio Público 30 horas- una juez penal absolvió a la periodista del
delito de calumnia, aunque se declaró incompetente en el de difamación y
turnó el caso al juzgado Primero Penal de Cancún, a cargo de Gilberto
Herrera Solís.
Además, como los delitos de difamación y calumnia no están tipificados como
graves, la comunicadora obtuvo su libertad provisional, pagando una fianza
de 70 mil pesos.
Sin embargo, la manera en que se realizó el traslado, de Cancún a Puebla,
descrito por la periodista como un virtual secuestro, en el que recibió
amenazas y humillaciones múltiples, fue denunciado a través de diversos
medios de comunicación y organismos defensores de los derechos humanos.
De Puebla, la juez encargada turnó el caso a un juzgado de Quintana Roo,
pues se declaró incompetente. Y ahí, el juez primero penal de Cancún,
Gilberto Herrera Solís, admitió el caso bajo la presunción de que Puebla
había un clima de hostilidad hacia la procesada.
Pero hacia octubre, luego de dos audiencias, el juez de Cancún también se
declaró incompetente y envió el juicio al juzgado cuarto de paz penal del
Distrito Federal, pus los hechos imputados a Cacho sucedieron en esta
ciudad, lugar donde se imprimió el libro que dio origen a la denuncia
contra la escritora.
Y fue en la ciudad de México en donde concluyó el juicio por difamación
contra la comunicadora Lydia Cacho.
Sin embargo, en este conflicto, generado por las revelaciones que Cacho
hace en su libro, falta aún la decisión de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación sobre la denuncia que la comunicadora hizo contra el gobernador
de Puebla, Mario Marín, quien se habría confabulado con Nacif para "darle
un escarmiento" por relacionarlo con Surcar Kuri, procesado y preso por
pederastia.
La publicación de una llamada telefónica entre Kamel Nacif y el Gobernador de Puebla Mario Marín, en la que hablan despectivamente de Cacho y donde se infiere su acuerdo o complicidad para la aprehensión de la reportera pueden influir en otra resolución favorable para la periodista.
07/GG/CV











YYeessssssss !!!!!!!!!!!!!! Una buena noticia !!!!!!!!!
Ya estaría de Diossss (como diria mi abuela)
Por fin se hizo justicia, aun que la forma en que la Periodista Lidya Cacho fue trasladada de Cancún a Puebla fue de lo mas Horrible y como lo mencionas ella lo narra en su libro de los Demonios del Eden.
Solo falta que se consigne a los demás !!!!!!!!! y al Gober Precioso .................
Estoy de acuerdo con Guerrera. Se hizo justicia! Para ver una argumentación mas amplia de este punto de vista hay un portal llamado elecciones.com.co Tambien esta dedicado a proveer información relevante sobre las próximas elecciones en Colombia, los presidenciables y los candidatos al congreso que harán parte de estas, es muy interesante. También se discuten temas similares al de este blog.