CIMAC MEXICO

-- Primera en Latinoamérica

Por Lourdes Godínez Leal

México, 30 nov 06 (CIMAC).- Las paredes de esta casa, que antes fue el
Museo de la Fama con sus cientos de imágenes que mostraban las hazañas de
deportistas mexicanos, son desde hoy testigas de la vida cotidiana de 60
mujeres, adultas mayores, quienes "por azares de la vida" tuvieron que
prostituir su cuerpo para subsistir.

Para muchas de ellas, la casa Xochiquetzal, ubicada en el corazón del
barrio de Tepito y la primera en su tipo a nivel latinoamericano, es su
primer hogar, pues albergará a sexoservidoras adultas mayores que vivían en
la calle en la zonas de la Merced, Circunvalación, la Plaza de la Soledad y
sus alrededores.

A sus 72 años, Flora siente los estragos de una vida que no ha sido fácil.
Su cabeza cubierta de canas y su cuerpo cansado, como ella misma dice, a
veces le impide continuar ganándose la vida. Ella empezó a trabajar a los
14 años y aún ahora continúa haciéndolo por cien ó 200 pesos al día "porque
ya estamos viejas y ya no es lo mismo", explica con la voz entrecortada.

Flora y muchas mujeres más no puede ocultar su felicidad, pues por primera
vez cuentan con una casa, un lugar a donde llegar por las noches, cansadas
de tantos años de "andar de acá para allá", como ellas mismas dicen.

Inaugurada el día de hoy por el Instituto de las Mujeres del Distrito
Federal (Inmujeres DF) y organizaciones civiles, este proyecto contó con la
aportación de varias instituciones, como la Seduvi, quien apoyó con la
reconstrucción de la casa, el Sistema para el Desarrollo Integral de la
Familia del DF, el Instituto de Asistencia e Integración Social (IASIS) y
la Secretaría de Desarrollo Social capitalina, informó en entrevista Luz
Rosales Esteva, directora del Inmujeres-DF.

Rosales Esteva explicó que se consideró necesario que estas mujeres
contaran con el respaldo de una organización civil y es por eso que
Semillas se encargará de la casa y del trabajo con las mujeres en
capacitación, talleres y otras actividades.

El DIF-DF garantiza su alimento, el IASIS su atención médica y social y la
Secretaría de Salud garantiza su medicina. Semillas estará a cargo del
funcionamiento de la casa, con la impartición de talleres y otras
actividades para las mujeres, así como del reglamento interno de la casa,
agregó Esteva.

Aunque la meta es brindar un hogar a 60 mujeres adultas mayores,
probablemente la necesidad haga que se amplíe la cobertura, pero sin
exceder de 80, pues la convivencia podría resultar complicada.

Se pretende que esta casa sea autosostenible y para ello, las mujeres
realizarán artesanías y otros trabajos manuales y contarán con un comedor
popular para personas de esta zona. El propósito, insistió Rosales Esteva,
es que las mujeres adquieran ingresos propios en otras actividades.

La casa es muy grande, casi una manzana completa. Tiene 20 habitaciones, de
las cuales 8 se usarán como recámaras, con capacidad para seis mujeres cada
una. Los otros 12 cuartos se utilizarán para los talleres y otras
actividades. Tiene también cuatro baños.

Esta casa es de dos plantas: abajo se encuentra una cocina, un comedor y
baños. Al centro, un patio con una pequeña fuente y habitaciones para
talleres. Arriba están las recámaras, una sala de televisión y baños.

Para Lala, de 72 años, la inauguración de Xochiquetzal significa una nueva
oportunidad de la vida: nunca ha tenido "un hogar", empezó a trabajar desde
los 14 años y aunque tiene familia, ya no quieren saber nada de ella porque
se avergüenzan de su trabajo. Aquí tendrá techo, compañía y un nuevo trabajo.
06/LG/GG