1er Foro Nacional de Acciones para la Prevención del VIH/SIDA e ITS (**)
Agencia Notiese
COBERTURA ESPECIAL
(2 notas)
Reclusos, población más vulnerable ante el VIH
Zacatecas, Zac., noviembre 29 de 2006. (Antonio Medina/Enviado NotieSe).- “Las personas privadas de su libertad son un grupo social especialmente vulnerable ante la epidemia del VIH/sida en México, pues el hacinamiento, factores socioculturales, la ausencia de políticas públicas y la falta de reconocimiento de las conductas de riesgo agudiza su situación”, planteó Rodrigo Parrini, coordinador del proyecto de prevención dirigido a personas privadas de su libertad del Centro Nacional de Prevención y Control del Sida (Censida).
El académico de El Colegio de México comentó ante más de 200 personas que participan en el 1er Foro Nacional de Acciones en Prevención para VIH/SIDA que en nuestro país existen 6 mil 700 personas recluidas que viven con VIH/sida.
“Los nudos que existen en torno a esta problemática tienen que ver con las características de las personas que están recluidas, principalmente porque es una población con muy baja escolaridad, con trabajos muy mal pagados, con un altísimo consumo de drogas y con muchas dificultades institucionales para transformar esos problemas”.
A esos factores, el especialista agregó la falta de recursos económicos para llevar a cabo programas de educación sexual, atención de la salud en general y una estrategia de prevención específica del VIH/sida.
En entrevista con NotieSe, Parrini explicó que en el primer año de funcionamiento el programa ha brindado capacitación a representantes de 13 programas estatales de VIH/sida donde se encuentra 66 por ciento de la población presa en México para que implementen el modelo planteado por Population Service International (PSI), en el cual se ha basado el proyecto de Censida.
Una de las principales resistencias que ha encontrado para la aplicación de esta estrategia ha sido que históricamente se ha visto una carencia en la atención de la salud y el combate al VIH/sida en cárceles, debido a que son espacios en donde se supone que las personas no ejercen su sexualidad.
Contrario a esa idea, agregó, “en las cárceles existen prácticas de riesgo diversas que institucionalmente no se reconocen, como el ejercicio de la sexualidad de los internos e internas, sean relaciones homosexuales o heterosexuales, consensuadas o a través de actos violentos”.
Asimismo, dijo que existe una incidencia alta de uso de drogas inyectables y una escasa difusión y acceso a los condones por parte de las autoridades carcelarias.
En este sentido, Rodrigo Parrini dijo que existen cárceles en México, como la de Apodaca, en Monterrey, donde está prohibido que ingresen condones a la penitenciaría, mientras que en las cárceles del Distrito Federal se reparten gratuitamente por las mismas autoridades.
Uno de los actos violatorios que vulnerabilizan a las personas en reclusión es que se cree que pierden su derecho a la salud cuando están presas, y no es así. “Pueden perder otros derechos civiles, pero el derecho a la salud no lo pierden por estar presos, eso lo plantea la misma Constitución, pero por desagracia eso no lo saben muchas autoridades”.
Unos de los productos de este proyecto es la capacitación para implementación de talleres en 6 penales de la zona centro del país, y la elaboración de una guía dirigida a personas privadas de su libertad.
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Movilización social, indispensable para el avance en la lucha contra el sida: activista
Zacatecas, Zac., noviembre 29 de 2006 (Antonio Medina-enviado/NotieSe).- “A 25 años de la epidemia del sida en México, se sabe lo que funciona y lo que no funciona en materia de prevención”, dijo esta mañana Alejandro Brito, director de Letra S, durante su participación en el 1er Foro Nacional de Acciones para la Prevención del VIH/SIDA e ITS que se lleva a cabo en esta ciudad capital.
El periodista señaló que existe una acumulación de experiencias y conocimientos en estos cinco lustros que permiten establecer qué acciones preventivas son efectivas y en qué contexto. Puso énfasis en la importancia de la participación y la movilización de las comunidades afectadas por la pandemia en el diseño y puesta en práctica de las políticas preventivas.
El también activista gay, mencionó que está ampliamente probado que sólo a través de la organización y movilización comunitaria es posible dar sustento a largo plazo a las prácticas preventivas y alcanzar a las poblaciones vulnerables y marginadas, que han sido las más expuestas al riesgo de infección.
“Desde los primeros años de la epidemia, las organizaciones civiles y comunitarias han desplegado una amplia variedad de actividades a partir de metodologías y enfoques diversos para dar respuesta a los desafíos que va poniendo la epidemia”.
Brito, quien ha participado activamente en la propuesta de Ley de Sociedades de Convivencia, aprobada recientemente en el Distrito Federal, insistió en la necesidad de que se formulen estrategias de prevención más eficaces y contundentes.
“Con los recursos asignados a la prevención para este año que termina, comienza una nueva etapa en el combate a la epidemia en nuestro país. Gracias al trabajo conjunto de instituciones, organizaciones civiles y de los equipos de trabajo de algunos legisladores, se logró que la Cámara de Diputados asignara por vez primera un aumento significativo a la prevención del VIH/sida, lo que es preciso capitalizar y optimizar para los años futuros.
El periodista concluyó afirmando que “la información es la mejor arma contra el sida”.
** Esta cobertura forma parte de la “Estrategia de Comunicación e Información de Combate a la Homofobia y Discriminación para Crear Climas Favorables para la Prevención del VIH”, apoyada por Censida.



















































Antonio Alviárez dijo
Parece que no importa educar a la gente mientras que las industrias de medicamentos han encontrado la gallina de huevos de oro en la enfermedad, es una vergüenza.
Saludos Beatriz
1 Diciembre 2006 | 10:36 AM