IIDH
INSTITUTO INTERAMERICANO
DE DERECHOS HUMANOS

El IIDH se une a los esfuerzos por el derecho de las mujeres a una vida libre de discriminación y violencia

San José, Costa Rica, 27 de noviembre de 2006. El IIDH se une en esta ocasión a los esfuerzos por el derecho a una vida libre de discriminación y violencia para la mitad de la población mundial, las mujeres. El movimiento por los derechos humanos de las mujeres pasa a la historia por haber propiciado la ruptura de mitos y ritos en el derecho y la legislación tradicional, transformándola, revolucionándola, haciendo evidente que las mujeres necesitan especial protección ante la discriminación y la violencia por causas de género. La violencia contra las mujeres es hoy, sin lugar a dudas, una de las luchas prioritarias para la plena vigencia de los derechos humanos.

La violencia contra las mujeres constituye una violación a sus derechos humanos y libertades fundamentales, siendo una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. Así lo reconoció la comunidad interamericana en el año 1994, cuando aprobó la Convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer. Este reconocimiento también fue del consenso internacional, cuando en el año 1999, la Organización de las Naciones Unidas proclamó el Día Internacional por la No Violencia contra la Mujer. Han pasado los años y la erradicación de todas las formas de discriminación y violencia hacia las mujeres, sigue siendo un desafío.

Múltiples formas de violencia, diversas manifestaciones de costo social

La violencia contra las mujeres adopta muchas formas –física, sexual, psicológica y económica– que se relacionan entre sí, ocasionándoles severos problemas de salud, disminuyendo su productividad económica y su capacidad de participación en la vida pública, afectando su libertad individual y el ejercicio pleno de su ciudadanía. La violencia contra las mujeres es compleja y diversa en sus manifestaciones y tiene consecuencias y costos de gran alcance y duraderos, para ellas y sus hijos e hijas, para la sociedad, para los Estados. ¿Cuánto cuestan los servicios directos de salud y otros, destinados a tratar y apoyar a las mujeres maltratadas y sus hijos? ¿Cuánto cuesta llevar a los agresores ante la justicia y al sistema mismo el encausarlos y dictarles pena? ¿Cuánto cuesta que la policía atienda las denuncias de violencia intrafamiliar y realice protección? Estas son algunas preguntas que debemos hacernos, pero la más importante es: como sociedad, ¿cuánta humanidad perdemos al permitir el sufrimiento que causa la violencia y la discriminación hacia las mujeres?

La propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos señala como preocupante “la grave situación de violencia y discriminación que sufren las mujeres en la región, así como los obstáculos que enfrentan en el acceso a la justicia. La CIDH ha constatado la prevalencia alarmante y persistente de distintas formas de discriminación y de violencia física, psicológica y sexual contra mujeres de diferentes razas, etnias, edades y condiciones socioeconómicas, la proliferación de los contextos y escenarios públicos y privados en donde ocurren, y los contextos sociopolíticos en donde se desarrolla”, en su comunicado de prensa del 15 de noviembre de 2006.

El femicidio: la manifestación más grave de violencia contra las mujeres

Especial preocupación reviste para el IIDH las muertes intencionales y violentas de mujeres por el hecho de ser mujeres –los femicidios–, que adquieren cada día mayores dimensiones en nuestras sociedades. Sobre ello nos manifestamos a inicios del año en el Día Internacional de la Mujer y no podemos, en esta ocasión, dejar de llamar la atención sobre la magnitud y efectos del femicidio, que está adquiriendo características de pandemia en varios países de la región, particularmente en México y algunos de Centroamérica.

Con el fin de contribuir al diagnóstico de la situación y sobre todo, a la definición de acciones para enfrentarla, el IIDH y el Consejo Centroamericano de Procuradores de Derechos Humanos presentan públicamente en este mes, en cada país de Centroamérica, el I Informe regional; situación y análisis del femicidio en la región centroamericana. En el informe se señala que el femicidio constituye una violación a los derechos humanos fundamentales de las mujeres y es para los Estados un problema de seguridad ciudadana, cuyo abordaje es ineludible para las autoridades administrativas policiales y judiciales.

Hechos y no palabras, es lo que necesitan las mujeres de las Américas, para que la igualdad sea parte de su vida cotidiana. La responsabilidad está en nuestras manos, en los hombres y en las mujeres; trabajemos por el respeto, goce y ejercicio pleno de los derechos humanos sin distinción.

Nuevo curso autorformativo en línea

En el marco de esta conmemoración el IIDH anuncia su nuevo curso autoformativo gratuito en línea Derechos humanos y sistemas internacionales de protección: la Convención CEDAW y su Protocolo Facultativo, disponible en su Aula Interamericana Virtual (http://www.iidh.ed.cr/CursosIIDH). Las personas que se inscriban podrán capacitarse, desde una perspectiva crítica, sobre la adecuada utilización de los sistemas internacionales de protección, particularmente de la Convención CEDAW y su Protocolo Facultativo, para la defensa y protección de los derechos de las mujeres, mediante una metodología que combina aspectos teórico-conceptuales, con ejercicios prácticos y de evaluación.