por Giselda Rinaldi
Clamaba mi sangre
Otro origen.
Desconocía tu nombre,
Desconocía tu rostro.
Te buscaba.
Con la mirada triste
Y la boca amarga,
En el dolor y el descontento.
Te buscaba.
Escudriñando ritos
De usurpadores dioses.
Te buscaba.
En la esperanza despedazada.
Te buscaba.
En la tierra yerma.
En el dolor de tantas almas.
Te buscaba
Y surgió tu nombre
Disipando nieblas.
Vibró el presagio
Danzó mi sangre.
Eras Tú!
Eras Tú
Diosa primigenia.
Eras Tú
La respuesta que buscaba.
Fuente: Agenda de las mujeres
http://agendadelasmujeres.com.ar/index2.php?id=3¬a=270











Por milenios sentí vergüenza de ser mujer
Por milenios sentí culpa por ser portadora del mal.
Por milenios sentí la suciedad de mi cuerpo,
La suciedad de mi sexualidad,
La suciedad de mi menstruación.
Hoy sé que fueron milenios de castigo injusto.
Hoy sé que ningún poder me puede obligar a rechazarme.
Hoy sé que la única verdad reside en mi propio ser.
Hoy sé mi ser es puro, luminoso, espiritual.
Madres, Diosas Creadoras, Círculo de Mujeres Sabias, Hijas;
Ayúdenme a liberarme del yugo de la dependencia,
Impuesto por la religión de Yahvé,
Impuesto por las leyes de Yahvé.
Madres, Diosas Creadoras, Círculo de Mujeres Sabias, Hijas;
Ayúdenme a mi regreso a mi centro espiritual,
A mi propio ser de mujer,
A mi propio cuerpo.
Madres, Diosas Creadoras, Círculo de Mujeres Sabias, Hijas;
Celebremos nuestros cuerpos libres de pecados,
Nuestros cuerpos libres de suciedad.
Madres, Diosas Creadoras, Círculo de Mujeres Sabias, Hijas;
Celebremos nuestro sagrado ser de mujer,
Nuestros divinos poderes creadores,
Nuestra espiritualidad
Por: Lilly Wolfensberger.
Abrazos !!!!!!!!!