Premian Historias de Migrantes
CIMAC MX
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-- Relatos que humanizan las estadísticas
Por Lizette Becerra Haro
México, DF, 14 nov 06 (CIMAC).- "Son pocas las mujeres que llegan al otro
lado de la frontera sin haber sufrido alguna violencia sexual, es la
historia común que escuchamos," comenta Arie Hoekman, representante del
Fondo de Población de las Naciones Unidas, al ser interrogada sobre la
importancia que tienen los testimonios escritos sobre el fenómeno migratorio.
Las experiencias que tienen mujeres al cruzar fronteras en el camino hacia
los Estados Unidos son abundantes, como reflejan las historias de las y los
participantes en el Primer Concurso Historias de Migrantes, organizado en
conjunto por el Fondo de Población de las Naciones Unidas en México, el
Consejo Nacional de Población, la Secretaría de Relaciones Exteriores y el
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
En el marco de la campaña 16 días de activismo contra la violencia de
género, este viernes 17 de noviembre, a las 10:00 horas, en el auditorio de
la Biblioteca José Vasconcelos se celebrará la Ceremonia de Premiación de
este Primer Concurso de Historias de Migrantes 2006.
Se recibieron más de mil historias de migrantes que ahora residen en México
y los Estados Unidos. "Hubo una mayor participación de mujeres y en la
última ronda de finalistas todas eran mujeres", comentó Hoekman.
Las historias reflejan cómo en este lado de la frontera las migrantes son
expuestas a un alto nivel de violencia sexual a manos de hombres como los
polleros, que se aprovechan de la situación vulnerable de la mujer.
Además de que la violencia sexual es una infracción a sus derechos humanos,
también pone en riesgo la salud, exponiéndola a enfermedades trasmitidas
por relaciones sexuales como VIH/SIDA o embarazos no deseados. En los casos
de las centroamericanas hay una discriminación adicional debido a su
nacionalidad.
Los desafíos no se acaban en la frontera: en los Estados Unidos, las
mujeres suelen tomar empleos pocos regulados y sin beneficios sociales,
como el trabajo doméstico.
Lo importante de este concurso es que, al dar voz a sus historias, las y
los migrantes ponen una cara humana a las estadísticas alarmantes. Algo
que, como Hoekman comenta, es muy impactante.
Alma, participante originaria de Puebla, habla sobre un lugar llamado Cerro
de la libertad, en Tijuana: ".me di cuenta que libertad hacía referencia al
lugar donde esa clase de gente miserable y de bajos instintos cometen toda
clase de aberraciones, violan a hombres y niños, trafican con drogas,
comercian con jovencitas para luego venderlas a prostíbulos. ¿Saben por qué
lo digo? Yo misma fui víctima de uno de esos miserables".
Una selección de los relatos participantes se integrará en un libro, que
además tendrá información estadística y analítica sobre la situación actual
de las y los migrantes.
06/LB/GG/CV



















































Antonio Alviárez dijo
Muy dura la vida de un imigrante, por eso cada vez pienso menos que Dios existe, cuando permite toda estas barbaridades.
Saludos
15 Noviembre 2006 | 11:51 AM