DESDE EL PSICOANALISIS - MIRADA SOCIAL
“Los argentinos viven en la cultura de la mortificación”

El médico Fernando Ulloa destacó que los hechos anómalos son tomados como una costumbre. “Hay más queja que acción”, aseguró el especialista. Los excluidos. La posibilidad de recuperar el coraje y la lucidez.
Un reconocimiento de la ONU
Ulloa se desempeña como profesor invitado en distintas cátedras y seminarios de las áreas de Psicoanálisis, de Salud Pública y de Derechos Humanos, en el país y en el exterior. La importancia de su labor profesional y académica le valió, en 1999, su inclusión en una lista de 40 personas reconocidas por la ONU por su trayectoria y sus contribuciones al campo social. El médico y psicoanalista Fernando Ulloa afirmó que en la Argentina se vive lo que él denomina la “cultura de la mortificación”, que no sólo significa el sufrimiento sino también “una luz mortecina, como la alienación, la apolítica, la zozobra de la costumbres: lo que es un hecho anómalo pasa por ser parte de la cultura. Es el malestar hecho cultura, hecho hábito, hecho costumbre”, afirmó el especialista a LA GACETA.
Ulloa es psicoanalista, profesor honorario de la Universidad de Buenos Aires y realiza práctica psicoanalítica en comunidades asistenciales y escolares y organizaciones de derechos humanos. Además, investiga acerca de los dispositivos socioculturales de la ternura y de la crueldad, desde la perspectiva social y metapsicológica.
El catedrático vino a Tucumán invitado por la Facultad de Psicología de la UNT para disertar sobre su especialidad. Fue presentado por los secretarios de Extensión de la UNT, Manuel Andújar, y de la Facultad, Luisa Damm de Mazzamuto.
Resignación
Ulloa explicó que dentro de la cultura de la mortificación, la queja nunca se hace protesta ni lucha; se hace resignación. “No hay transgresiones, sino infracciones. La infracción es un acto ventajista, descomedido, que no valora la vida. En cambio, la transgresión -en mi código- es fundadora de la toma de conciencia, de una teoría revolucionaria -o revulsiva por lo menos-, de las rupturas epistemológicas (saberes nuevos) y de la fiesta también”, indicó.
Consultado sobre por qué la Argentina está viviendo esa cultura de la mortificación, respondió: “¿cómo puede estar un país donde un porcentaje grande de la sociedad está excluido de todos los beneficios de cualquier civilización: educación, salud y hasta trabajo?”.
Ulloa destacó que la población o está sumergida en la indigencia o está amenazada de caer en ella. “En esas condiciones, el embrutecimiento de la población es un riesgo grande”, dijo. “Por otra parte -agregó el experto-, un alto porcentaje de los que estamos incluidos -o recluidos en barrios privados, en los radio taxis, en el miedo-, es indiferente a la situación de esa enorme cantidad de conciudadanos que están excluidos, indigentes o al borde de la indigencia. Esa indiferencia también provoca embrutecimiento”.
La violencia
“La ética del sobreviviente de la marginación es, casi inevitablemente, la violencia, porque él mismo está violentado. Cuando el individuo está en esa condición tiene lo que yo llamo el Sindrome de Padecimiento. Esto es: la pérdida del coraje, de la lucidez y del contentamiento. Sólo tiene reflejos. Pero, cuando ese individuo es capaz de elegir -aunque elija ser piquetero- y sale a la calle para mostrar dramáticamente su situación -como hicieron las Madres de Plaza de Mayo-, entonces se recupera el coraje”, concluyó el psicoanalista.



















































claudia perez dijo
Adjunto a el comentario de Fernando Ulloa sobre la cultura de este pueblo que se acostumbro al sufrimiento y alejado cada vez mas de la salud mental.
Creo que como dice Ulloa teorizar saca gravidez .En esta argentina los intelectuales ya estan en un estado exagerado de ingravidez y egoismo.
Trabajo con adictos al cocaina y paco como arte terapeuta y con la dificultad de la exclusión de estas personas en la sociedad.
Mi agradecimiento a Ulloa que pudo teorizar sobre la gravedad de la intectualidad.
28 Agosto 2007 | 03:41 AM