27/10/2006
Informativos Telecinco
El adulterio es un delito en Irán y está castigado con una de las penas más crueles: la muerte por lapidación. En estos momentos, siete mujeres iraníes condenadas por adulterio esperan su fatal destino. Pero una cadena de e-mails puede abrir una ventana de esperanza. Amnistía Internacional ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas a través de Internet para frenar estas ejecuciones. Ya se han conseguido más de 200.000.
Los datos oficiales revelan que a lo largo de 2006, 108 condenados a muerte han sido ejecutados en Irán, aunque Amnistía Internacional sospecha que el dato real es mayor. La forma más cruel de estas ejecuciones es la lapidación, el castigo que establece el artículo 83 del Código Penal iraní para el delito de adulterio.
Aministía Internacional cree que un hombre y una mujer han sido lapidados en Irán en el último mes y teme que otras siete mujeres corran la misma suerte. Sus nombres son Parisa, Iran, Khayrieh, Shamameh Ghorbani, Kobra Najjar, Soghra Mola'i y Fatemeh. Sus historias, plagadas de injusticias machistas, muy similares.
El “delito” de muchas es que su marido las obligase a prostituirse o haber sido violadas. Sus propios familiares son los primeros en defender las condenas de muerte, como le ha ocurrido a Shamameh. Sus hermanos y su esposo mataron a un hombre al que encontraron en su casa y a ella la hirieron a cuchilladas. En junio de 2006 fue condenada a muerte por lapidación.
Khayrieh, que durante años ha sufrido los malos tratos de su madido, acepta resignada la condena a muerte, pero pide una ejecución menos dolorosa. “Estoy lista para ir a la horca, pero no deben lapidarme. Podrían estrangularte, y morirías, pero es muy difícil soportar que te arrojen piedras a la cabeza”, suplica.
Cadena solidaria
Para ella y sus seis compañeras el tiempo transcurre en contra, pero Internet juega a su favor. Aminsitía Internacional teme que alguna de las lapidaciones se puede producir de forma inminente y ha puesto en marcha una campaña de envío de e-mails para recoger firmas contra estas condenas.
La divulgación del mensaje solidario a través de la Red ya ha conseguido reunir más de 200.000 firmas, que se remitirán en una carta al líder de la República Islámica de Irán. En ella, Amnistía Internacional le solicita que se “conmute de inmediato la condena” a las siete mujeres.
La organización confía en que la recogida de firmas pueda salvar estas vidas, como ha ocurrido en otras ocasiones.
La presión internacional logró detener la lapidación de Amina Lawal. Esta nigeriana había sido condenada a muerte por tener un hijo cuando estaba divorciada. Su caso fue revisado y se le conmutó la pena después de que Aministía Internacional reuniese más de 13 millones de firmas en todo el mundo.
De nuevo pretenden frenar estas injusticias o, al menos, demostrar que estas mujeres no son indiferentes al resto del mundo.











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